La Fundación Atuca, junto con aliados internacionales y locales, apoya el Proyecto GEF Seaflower en las islas San Andrés, Providencia y Santa Catalina, Colombia, para promover un turismo más sostenible y resiliente. El proyecto se basa en tres componentes: planificación institucional, gestión de impactos turísticos con base científica, e incorporación de la conservación en iniciativas turísticas locales. Aunque se identificaron más de 4.100 actores turísticos, menos del 5% aplican principios de sostenibilidad, enfrentando retos como degradación ambiental y falta de promoción cultural. Se prioriza la inclusión de mujeres, jóvenes y población étnica. El turismo científico se destaca como herramienta clave para la recuperación ambiental y el desarrollo comunitario, fomentando la conservación, la educación ambiental y la economía local sostenible.
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